sábado, 3 de octubre de 2015

Plagios de la música #1

1. Plagio: Come Together de The Beatles.

Original: You Can’t Catch Me de Chuck Berry.

Hablar de plagio cuando la canción es comparada con un rock and roll más clásico que el batín de Don Pantuflo Zapatilla es un tanto arriesgado. Si nos ponemos quisquillosos, casi todo se parece a Chuck Berry. Sin embargo, prueben a imaginar cómo sería el tema de los Beatles con algo más de velocidad. Hay que reconocer que el resultado se acerca bastante a You Can’t Catch Me… En cualquier caso, probablemente nadie habría reparado en esta similitud si no fuese porque el imprudente de Lennon se atrevió a copiar literalmente el verso “here come old flattop” en la primera línea de Come Together —pueden escucharlo a partir del minuto 1:05 en la canción de Berry—. El de Liverpool fue demandado por plagio, pero finalmente la cuestión se resolvió fuera de los tribunales. Como parte del acuerdo, Lennon tuvo que versionar la canción de Berry en su álbum Rock ‘n’ Roll.
2. Plagio: Te necesito de Amaral.

Original: That Was my Veil de PJ Harvey.

Eva Amaral y el chico del gorro que normalmente la acompaña son bastante amigos de dejar bien claro en sus canciones cuáles son sus influencias musicales y en qué grupos se inspiran, pero como ha quedado claro, eso es algo que dista mucho de ser considerado un plagio. Sin embargo, el riesgo de quemadura es mayor cuanto más juega uno con fuego, y complementar temas propios con partes de canciones ajenas es una práctica que suele terminar en Urgencias. Sobre todo cuando el material del que te apropias es de alguien que tiene dos discos entre los 500 mejores álbumes de la historia según Rolling Stone… Era muy difícil que nadie se diese cuenta. Escuchen el estribillo de Te necesito, a partir de 0:55, y el de That Was my Veil, a partir de 0:35. El reproductor no engaña.
3. Plagio: Loco de atar de Mikel Erentxun.
Original: Somehow, Someday de Ryan Adams.
El affaire de Mikel Erentxun con el plagio viene de atrás. Cuando todavía militaba en Duncan Dhu, algunos ya señalaron el notable parecido entre la figura melódica principal de En algún lugar y el arreglo final de mandolina del single de Rod Stewart Maggie May. Suele mencionarse, asimismo, la exagerada influencia que Love Vigilantes de New Order ha tenido en su polémico Loco de atar —lo que al mismo tiempo inculpa al bueno de Ryan Adams—. Algunos atrevidos sostienen que los arreglos de cuerda de Whatever de Oasis son los mismos que los de Quién se acuerda de ti. En este mismo artículo, de hecho, volveremos a hablar de Mikel y su especial querencia por lo ajeno. Por ahora, bastará con advertir lo peligrosamente semejantes que son Somehow, Someday y Loco de atar. Les recomiendo prestar atención a la primera y posteriormente escuchar el arreglo de guitarra presente en la segunda desde el principio, pero sobre todo no se pierdan su estribillo, a partir de 0:58. Demasiada coincidencia…
4. Plagio: Dejad que las niñas se acerquen a mí de Hombres G.

Original: Don’t Worry Baby de The Beach Boys.

Hombres G. La tercera pata de la escuela patria de latrocinio musical junto a Amaral y Erentxun. Al igual que ocurre con estos, más adelante descubriremos uno de los más sonoros plagios de la historia del pop de la mano de David Summers y compañía, pero en este momento conviene detenerse a comparar las melodías de la estrofa y el puente de la canción de Hombres G y las de The Beach Boys. Si Summers no plagió el tema de Brian Wilson y Roger Christian, yo abandono Jot Down Magazine. Lo más curioso es que la letra de Dejad que las niñas se acerquen a mí —no voy a juzgar el título porque todos podemos tener un mal día— empieza diciendo “no soporto a las niñas que todas las canciones les recuerdan a algo”. Hay que tenerlos muy bien puestos, qué diablos.
5. Plagio: Why Don’t You Get a Job de The Offspring.

Original: Ob-La-Di, Ob-La-Da de The Beatles.

Anda que no hay canciones de The Beatles para elegir… Anda que no hay temas de McCartney para copiar… ¡Anda que no hay fenomenales ñoñerías de Sir Paul para plagiar! Pues nada, The Offspring escogieron esa cosa llamada Ob-La-Di, Ob-La-Da, la mezclaron un poco con Cecilia de Simon & Garfunkel, et voilà. El manifiesto parecido entre el estribillo de Why Don’t You Get a Job —a partir de 0:35 en el vídeo— y el de la canción de los “Fab Four” —a partir de 0:27— convierte esta sentencia en inapelable.
6. Plagio: M.O.R. de Blur.

Original: Boys Keep Swinging de David Bowie.

A diferencia de los anteriores, este plagio deliberado fue reconocido por los autores de la pieza desde el principio. El “homenaje” que Damon Albarn, Alex James, Graham Coxon y el otro de Blur del que nadie se acuerda quisieron rendirle a Bowie era demasiado evidente, así que el Duque Blanco figura como coautor en los créditos de la canción. Todo un detalle por parte de los chicos de Blur, que de paso se ahorraron una más que previsible demanda. La semejanza entre M.O.R. y Boys Keep Swinging se aprecia a lo largo de ambos temas, pero son sus estribillos los que más se aproximan. Pueden escuchar el de Blur a partir de 0:44 y el de Bowie en 0:31.
7. Plagio: Creep de Radiohead.

Original: The Air I Breath de The Hollies.

Este me duele especialmente, porque me gustan los Radiohead anteriores a los delirios con aparatitos electrónicos y porque me gusta Creep, en concreto. Sin embargo, la similitud de la melodía de voz y las armonías en las estrofas de ambas son tan evidentes, que negar el plagio sería ridículo. De hecho, Radiohead terminó incluyendo a los autores de la canción en los créditos, por lo que Albert Hammond ya puede presumir de haber hecho algo decente en su vida más allá de haber compuesto It Never Rains in Southern California y de haber engendrado a Albert Hammond Jr.
8. Plagio: Come as You Are de Nirvana.

Original: Eighties de Killing Joke.

En la introducción a este artículo he explicado que una canción puede ser considerada como una imitación de otra siempre y cuando se produzca una coincidencia melódica en el marco de una armonía muy similar, y he mencionado expresamente la voz principal como referencia porque suele ser la melodía más destacada en el caso de canciones de género pop y rock. Los siete plagios que preceden a este son un buen ejemplo de ello. Sin embargo, a veces esa melodía se corresponde con una figura de piano, un arreglo de violín, un fraseo en un Farfisa o un riff de guitarra. En otras palabras, se puede hablar de plagio cuando no es la melodía vocal la imitada, sino la de cualquier instrumento que destaque sobre los demás.
En el caso de Eighties y Come as You Are no hay debate: Kurt Cobain copió descaradamente el riff de Killing Joke. La razón por la que Nirvana no se encontró con una demanda de plagio de Jaz Coleman, líder del grupo británico, fue porque Cobain le confesó que había plagiado el riff, y al parecer fue suficiente con eso. Juzguen ustedes si se parecen o no…
9. Plagio: Will You Be There de Michael Jackson.

Original: I cigni di Balaka de Albano Carrisi.

Cuando Al Bano —el tipo se curró su nombre artístico, hay que reconocerlo— demandó a Jacko por plagio, un musicólogo dictaminó que entre Will You Be There y I cigni di Balaka existía una coincidencia de 37 notas en un total de 40. ¿Realmente habría escuchado el pequeño de The Jackson Five alguna vez la canción del italiano? Cuesta creer que sí, pero coincidir en treinta y siete notas es demasiado coincidir… Lo cierto es que el juez condenó a Michael Jackson a pagar cuatro millones de liras a Albano Carrisi, pero el tribunal de apelación estimó el recurso interpuesto por los abogados de aquel porque consideró que, en realidad, ambos temas eran un plagio de Bless You, de The Ink Spots, respecto del que ya habían expirado los derechos de autor. Una jugada muy hábil por parte de los abogados de Jackson, pero por mucho que la melodía de esta se parezca a la de las dos implicadas, si tienen ustedes alguna idea de armonía verán que la coincidencia con Bless You es mucho menor, que es difícil que dos personas distintas en dos partes del mundo distintas y en épocas distintas escriban dos canciones idénticas partiendo de la de The Ink Spots, y que, en definitiva, coincidir en treinta y siete notas es demasiado coincidir. Plagio de manual.
10. Plagio: Hello I Love You de The Doors.

Original: All Day and All of the Night de The Kinks.

Es el mismo caso que el de Come as You Are y Eighties, salvo por un pequeño matiz. En Hello I Love You, el plagio del riff de guitarra de los hermanos Davies lo hace Jim Morrison con la voz. En efecto, la melodía vocal del tema de The Doors coincide con la melodía de la figura principal de guitarra de All Day and All of the Night. Si a esto le añadimos que la melodía de voz de la canción de The Kinks es una sencilla adaptación de su famoso riff, obtenemos un plagio de padre y muy señor mío.
Hasta este punto, los diez ejemplos examinados podrían constituir por sí solos los diez plagios musicales más sangrantes del siglo XX. Sin embargo, me atrevo a señalar que no han sido nada comparados con los delitos contra la propiedad intelectual que se relatan a continuación. Abróchense los cinturones, porque son de traca.

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